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Alejandro Giacomelli (BBA 25), CEO y fundador de Rituale: “La oportunidad era clara: hacer una cápsula de especialidad real, sin aluminio, compostable y compatible”

Alejandro Giacomelli es el fundador de Rituale, una startup que nace con la ambición de llevar el café de especialidad a un nuevo estadio de experiencia y sostenibilidad.

Alejandro Giacomelli fundó Rituale con un propósito claro: redefinir la experiencia y la sostenibilidad en el mundo del café de especialidad. Sin embargo, sabe bien que emprender no es un viaje solitario. Gracias al impulso de la red de Esade Alumni —desde las sesiones de Orientación y Mentoring hasta su reciente pitch en el Startup Day de Madrid—, Alejandro ha transformado el apoyo comunitario en un motor de crecimiento. Charlamos con él sobre el futuro de su startup y el valor de contar con un ecosistema sólido en fase seed.

-¿Cómo surgió la idea de crear Rituale y qué oportunidades detectasteis en el mercado del café actual?

Alejandro Griacomelli

La idea nació de una contradicción que me resultaba difícil de ignorar: millones de hogares tienen una Máquina Nespresso y no la van a cambiar, pero el café que consumen no está a la altura de la máquina ni del momento. El mercado de cápsulas en España mueve más de 67 millones de tazas al día, y la gran mayoría de esas cápsulas combinan dos problemas que nadie había resuelto a la vez: un café comercial de calidad baja y un envase de aluminio del que el 80% acaba en el vertedero. La oportunidad era clara: hacer una cápsula de especialidad real, sin aluminio, compostable en casa, compatible con la máquina que el consumidor ya tiene. Sin pedirle que cambie nada.

-El nombre de la marca sugiere una experiencia que va más allá. ¿Qué define el “ritual” de tu propuesta?

El café es uno de los pocos momentos del día que la gente se reserva para sí misma. Da igual si es el primero de la mañana antes de que el mundo empiece, el de media tarde cuando necesitas parar, o el de después de comer que alarga una conversación que vale la pena. Son gestos repetidos, casi automáticos, pero con una carga emocional real.

Rituale nace de la convicción de que esos momentos merecen estar a la altura del resto de las decisiones que tomamos con criterio: qué comemos, qué vestimos, qué escuchamos. El ritual no es el café en sí, es el conjunto: la calidad verificable del producto, el diseño del packaging, el hecho de que la cápsula vuelva a la tierra cuando termina. Todo suma o resta al momento. Nosotros queremos que sume.

-Pasaste por el servicio de Orientación y Mentoring de Esade Alumni. ¿En qué momento del proyecto estabas y cuál fue el “insight” más valioso que recibiste?

Llegué al servicio de Orientación y Mentoring en un momento en el que el proyecto existía sobre el papel pero todavía no había tomado decisiones irreversibles. Tenía claro el problema que quería resolver y tenía el producto pensado, pero no tenía claro por dónde empezar a construir la empresa real: qué validar primero, cómo estructurar el modelo, cuándo lanzar.

El insight más valioso que recibí fue bastante sencillo pero muy difícil de interiorizar cuando estás dentro: no sobreoptimices lo que todavía no existe. Hay una tendencia natural en perfiles de formación analítica a querer tener todas las respuestas antes de dar el primer paso. El mentoring me ayudó a entender que la única validación que importa es la del mercado, y que esa validación solo llega cuando tienes algo real en manos de alguien real dispuesto a pagarlo.

Eso me empujó a acortar los tiempos, simplificar la primera versión del producto y salir antes de lo que me sentía cómodo. Y fue la decisión correcta.

-¿De qué manera crees que formar parte de la red de Alumni ha acelerado el crecimiento de tu startup o tu propia evolución?

La red Alumni tiene un valor que no es obvio hasta que lo necesitas. No es solo acceso a contactos, es acceso a personas que han pasado por momentos parecidos al tuyo y que entienden el lenguaje sin que tengas que explicarlo todo desde cero.

En mi caso, lo que más ha acelerado mi evolución no han sido las grandes puertas que se abren, sino las conversaciones pequeñas con personas que llevan diez o quince años construyendo empresas y te dicen en veinte minutos lo que a ti te habría costado meses descubrir solo. Ese tipo de acceso es muy difícil de conseguir fuera de una red como esta.

También hay algo más sutil que tiene que ver con la autoexigencia. Cuando te rodeas de personas que han construido cosas relevantes desde Esade, el listón de lo que consideras suficiente sube. Eso es incómodo, pero es exactamente el tipo de incomodidad que te hace crecer más rápido.

Rituale todavía está en una fase temprana, así que sería exagerado decir que la red ha sido decisiva en términos de negocio. Pero sí ha sido decisiva en términos de mentalidad, y en esta fase eso vale tanto o más que cualquier contacto comercial.

 

“El insight más valioso que recibí durante el mentoring fue bastante sencillo pero muy difícil de interiorizar cuando estás dentro: no sobreoptimices lo que todavía no existe”

 

-Después de participar en el Startup Day en Madrid, ¿cómo fue la experiencia de presentar tu proyecto a la comunidad de emprendedores e inversores?

Fue genial, no hay mejor manera de presentar un proyecto que a una sala llena de inversores y gente con experiencia. Las preguntas y conversaciones que luego salen en el momento de networking son muy enriquecedoras y te plantean ángulos que no habías ni contemplado. Sobre todo ver la experiencia de emprendedores de éxito considero que es vital para ver que camino trazar e intentar minimizar el número de errores que uno pueda cometer en el proceso.

-El sector del café está en plena transformación hacia la especialidad y la trazabilidad. ¿Cómo encaja Ritual Coffee en este nuevo paradigma?

El café de especialidad lleva años ganando terreno, pero había un segmento que quedaba fuera: el consumidor que tiene una Nespresso en casa y no está dispuesto a cambiar de sistema. Rituale entra exactamente ahí. Terra puntúa por encima de 84/100 puntos en la escala SCA, con un blend de Brasil y Etiopía con notas a cacao, nuez y cereza, y viene en una cápsula certificada TÜV Austria OK COMPOST HOME. Especialidad real, trazabilidad en el origen, y un envase que cierra el ciclo sin aluminio. No es un producto de nicho para puristas, es especialidad accesible para quien ya tiene la infraestructura en su cocina.

-¿Dónde te gustaría ver Ritual Coffee dentro de cinco años? ¿Hay planes de expansión internacional o nuevos productos en el horizonte?

En cinco años me gustaría que quien tenga una Nespresso en casa y le importe lo que consume piense en Rituale sin dudar. Ese es el cliente que nos interesa: no el que busca la cápsula más barata, sino el que ya toma decisiones con criterio en otras áreas de su vida y quiere que el café esté a la misma altura.

En España, estamos apostando por tiendas gourmet, hoteles que cuidan cada detalle de la estancia y caterings que comparten nuestra filosofía. Son espacios donde el café dice algo sobre quien lo sirve. Eso nos interesa mucho.

En paralelo, Portugal, Francia, Italia y Alemania son mercados naturales para lo que hacemos. El volumen de usuarios de Nespresso es enorme y la sensibilidad hacia la sostenibilidad verificable crece cada año. La ventana está abierta y queremos entrar antes de que se llene.

En cuanto al producto, Terra es el primero. Vendrán más cafés, cada uno con un origen distinto y un perfil sensorial propio. La idea es construir una familia de blends que tenga la misma coherencia de marca pero que dé opciones reales al consumidor según su momento y su paladar.

-¿Qué le dirías a alguien que se está planteando emprender dentro de la comunidad Alumni? ¿crees que en un future podrías ser mentor?

Lo primero que le diría es que empiece antes de estar listo, porque la versión perfecta del proyecto no llega hasta que empiezas a venderlo de verdad. Esade te da herramientas analíticas muy sólidas, pero el mercado te enseña cosas que ningún caso puede anticipar. La red de alumni es un activo que se infrautiliza: hay personas con experiencia en exactamente el problema que tú estás resolviendo, y la mayoría están dispuestas a ayudar. En cuanto a ser mentor, sin duda. Creo que una de las obligaciones de quien recibe apoyo en fases tempranas es devolverlo cuando pueda aportar algo real. Todavía estoy en plena construcción, pero la dirección es esa.